domingo, 15 de agosto de 2010

Motril comienza su Año Jubilar

La ciudad será centro de peregrinación ya que se celebra el 500 aniversario de la llegada de la talla de la Virgen de la Cabeza a una playa del municipio
La hora ha llegado. O mejor dicho, el día. Pues será una jornada intensa la que se vivirá hoy en Motril y que tendrá su punto álgido en el instante en que el arzobispo de Granada dé lectura al decreto del Papa concediendo, a la ciudad, el Año Jubilar Mariano. Eso ocurrirá durante la misa extraordinaria al aire libre que precederá a la tradicional procesión de alabanza de la Patrona de Motril, una imagen sobre la que van a converger hoy miles y miles de miradas. Las de propios, extraños y la de los primeros peregrinos que la querrán acompañar en el arranque de este singular acontecimiento que concluirá el 15 de agosto de 2011.
El viernes, con una impresionante ofrenda floral en el parque de los Pueblos de América, daba la impresión de que todo estaba dispuesto, atado y preparado para la jornada más grande que se
recuerda desde el 15 de agosto de 2000, fecha en la que el entonces arzobispo de Granada, Antonio Cañizares, procedió a coronar canónicamente a la venerada imagen motrileña, ante quince mil personas, consolidando así un deseo popular y un proceso que duró casi un lustro.
Diez años después, en la misma plaza donde se congeló aquel momento, comenzará un acontecimiento que hará reconocible el nombre de Motril por toda la geografía nacional. «Nos ha costado mucho, pero estamos muy contentos porque es un hecho importante para la ciudad», declaró el presidente de la hermandad de la Patrona, Juan Nicolás Navarro quien acompañado por su junta de gobierno lleva varias jornadas agotadoras, iniciadas con el pregón, la novena y la organización de la multitudinaria ofrenda floral.
Motril será a partir de hoy y durante todo el año lugar santo de peregrinación, igual que Santiago de Compostela o Caravaca de la Cruz. Si bien en estos grandes destinos de peregrinación, los más famosos de España, los Años Santos son periódicos, el Jubileo de Motril será un hecho extraordinario y único en su historia.
La Santa Sede ha concedido la celebración del Año Jubilar Mariano, «un periodo de gracia divina que otorga el Papa Benedicto XVI en nombre de la Iglesia», con motivo de efemérides extraordinarias.
En el caso de Motril, el Año Jubilar, conmemorará el 500 aniversario de la llegada de la talla de la Virgen de la Cabeza a una playa de Motril, según informa la Cofradía de la Patrona de los motrileños. Todos sus miembros están felices por el gran acontecimiento: «Esto ocurre una vez en la vida», dicen.
Sin embargo, a la importancia de la jornada de hoy hay que sumar, de manera indispensable, la relevancia del legado humano que la presencia de la pequeña imagen de la Virgen de la Cabeza ha ido sumando a lo largo de los tiempos en muchas generaciones de motrileños y que queda inevitablemente adornada por un equipaje histórico abultado, rico y también hermoso.
El historiador David Rodríguez Jiménez-Muriel asegura que la venerada efigie de la Cabeza motrileña se trata de una obra fechable entre el último cuarto del siglo XV y el primer cuarto del siglo XVI, no correspondiendo a los talleres activos en esta zona peninsular en ese periodo de tiempo. Para Rodríguez, nada queda de goticista en su traza y concepción, «pues no se observan ni el gusto por la minuciosidad en el tratamiento de los pliegues, cierta acusación de hieratismo, o la propia conjunción del óvalo facial».
Su procedencia revela que el autor estaba relacionado con la estatutaria renacentista italiana, aunque con revisiones claras de la misma, en especial del tratamiento de la policromía y el uso sin pudor de las tonalidades doradas, «que casan a la perfección con el extendido icono de la zona griega y oriental en definitiva, lo que revalidaría la suposición de que proceda de Corinto, como así asevera la tradición», relata el joven historiador motrileño.
Y he ahí que la explicación puede resultar extraña para definir una imagen que muy pocas generaciones han contemplado en todo su esplendor, es decir desposeída de las vestimentas y ornamentos con que históricamente se ha recubierto y que, según llegó incluso a comentar el nuevo presidente de la hermandad hace unos meses, podría haber sido procesionada en su auténtico aspecto aprovechando la celebración de este año.
Una patrona histórica
Finalmente no será así, y la contemplación de la talla se reducirá a los momentos que la hermandad señala en el calendario. Pero, al margen de ello, no ha habido momento de la historia pasada y presente desprovisto de alusiones a la patrona de los motrileños.
Es referencia obligada la trayectoria y el trabajo del historiador Domingo Antonio López Fernández, cuyo testimonio es revelador al respecto: «El análisis de las distintas versiones que se han podido analizar confirma y ratifica el valor de la fe hacia una imagen mariana que ha cumplido ya cinco siglos de historia. En verdad esta Virgen Morena despierta pasiones, siempre lo ha hecho en Motril y lo sigue haciendo en nuestros días». Es más, según López Fernández no hay más que leer las sentidas frases que el laureado poeta Gaspar Esteva Ravassa le dedica en 1912 para poder comprenderlo: «Esa escultura de tan reducida dimensión, esa imagen antiquísima de parda tez y de facciones no muy bien talladas, es para nosotros los motrileños una imagen insustituible».
Y del orgulloso pedestal de los historiadores y poetas motrileños, al lado más sencillo y humilde, como el protagonizado por uno de los emblemas humanos de la población, el del recordado Pepe Hernández Auger.
Su hijo, José María relata cómo su padre, en sus últimos años, se colaba literalmente bajo los varales del trono, vestido de calle y sin el protocolo del traje de horquillero «para portar un ratillo a su Virgen, pues le tenía una fe tremenda». O el caso del que fuese alcalde de Motril, Juan Antonio Escribano Castilla, quien el día del regreso de la imagen al Cerro tras su restauración, en 1993, se postró ante la caja que contenía a la Virgen, y al ser extraída ésta depositó sobre su cabeza y la del Niño las dos pequeñas coronas que, desde entonces, luce la imagen en talla; las palabras pronunciadas por este hombre en ese momento no han podido ser olvidadas por muchos.
Es más, el cronista motrileño José Martín González no pasó nunca por alto cualquier detalle de la procesión del 15 de agosto, especialmente desde las páginas de IDEAL. Gracias a él, se puede tener constancia de que la patrona bajó al Puerto el 15 de agosto de 1962, fue embarcada por una dotación de infantería de marina, regresó a Motril en una carroza y depositada en su trono de plata inició una procesión histórica que concluyó bien entrada la madrugada.
Procesión de este calado no ha vuelto a repetirse, salvo la excepcionalidad del recorrido de la comitiva realizado tras la Coronación Canónica de la imagen, que hoy volverá a repetirse justo una década después y que recordará, en muchas retinas, la tarde en la que Motril se vistió de gala, se cubrieron de banderas conmemorativas las fachadas y el calor no fue impedimento para que la ciudad se volcase en torno a la virgen de la Cabeza.


http://www.ideal.es/granada/v/20100815/costa/motril-comienza-jubilar-20100815.html

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